La increíble historia de un ganador de Pasapalabra

Hay ocasiones en las que la realidad supera con creces a la ficción. Éste es el caso, sin duda alguna, de Miguel Rodríguez, que en noviembre de 2007 consiguió el bote de “Pasapalabra”. Nada menos que 240.000 euros fueron los que se llevó este gallego, batiendo el récord hasta ese momento de la etapa del concurso en Telecinco.

Sin embargo, con el premio no llegó para el buen concursante la clásica duda sobre si marcharse al Caribe o comprarse un deportivo. En su caso, antes de llegar a Telecinco él acarreaba un montón de deudas que, en su totalidad, superaban el importe del premio conseguido. Y es que, cual si de un Maddof cualquiera se tratase, a Miguel Rodríguez, aspirante a broker en el mercado de futuros, años atrás le habían ido confiando sus ahorros alrededor de una centena de personas. Y este "mago de las finanzas", que al principio había ganado en sus operaciones, premiando a sus inversores y animando así nuevas entradas de dinero de "nuevos apostantes", lo había acabado perdiendo casi todo. Casi un millón de euros acabó siendo el dinero que le habían entregado entre todos los que habían confiado en él, que más tarde, al ver que no sólo no recibían el 10% de remuneración que les había prometido Miguel, sino que todo su dinero se había volatilizado, optaron por denunciarle ante la justicia.

Así que Miguel Rodríguez fue imputado en un juicio por un delito de estafa, pues en sus últimos ejercicios se había apoyado en el sistema piramidal para "seguir tirando", es decir, viendo que sus pérdidas empezaban a acumularse, usaba el dinero de unos para pagar la remuneración de otros. Inclusive uno de ellos, la persona que más inversores llevó a Miguel Rodríguez, está hoy huido del país. En cuanto la empresa sucumbió y la gente comenzó a reclamarle el dinero, optó por poner pies en polvorosa.

Fue en esa situación desesperada cuando a finales de 2007 Miguel Rodríguez acude a "Pasapalabra", con el único bagaje, según el propio concursante, de "tener buena memoria y leer un par de periódicos al día". Y cuando la mayoría de las personas que le habían confiado sus ahorros vieron en la televisión cómo Miguel se llevaba los 240.000 euros no dudaron en llevarlo a los tribunales con el fin de que le embargasen las cuentas. Aunque cuentan que no hizo falta, pues Miguel, que siempre defendió que actuó de buena fe, empleó la mayor parte del premio para entregárselo a muchos de los inversores. Pero el bote del concurso, aunque abundante, no daba para tanto. Dio hasta donde pudo. Y prometió devolver el resto cuando pudiera.

No se sabe cómo acabó la historia. Por más que he buceado en la Red no he podido enterarme de qué acabó pasando con Miguel, si acabó en prisión o si logró salir finalmente a flote. Seguiremos investigando.

Lo que sí se sabe es que el huracán Laura Gonzalo continúa su carrera imparable hacia la gloria. Ayer martes completó, de nuevo con triunfo, su programa número 22 (26.400 euros que lleva ya ganados la madrileña) y el bote asciende ya a 270.000 euros. Veremos a ver si es hoy miércoles su gran día.

2 comentarios:

  1. http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2010/06/11/0003_8542214.htm?utm_source=buscavoz&utm_medium=buscavoz

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  2. Me parece que esos "nuevos apostantes" eran gente ambiciosa en busca de dinero fácil, no me creo que no conocieran los riesgos.

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